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martes, 24 de marzo de 2020

LAS OSCURAS HORAS DE LA NOCHE



Una vez más buscando entre mis notas, casi siempre inspiradas en la noche; encontré el Salmo 91 tantas veces referenciado en estos días; porque no es la primera vez, ni será la última, si el Señor no regresa antes, en la que tengamos que alzar nuestra mirada a Dios suplicando su ayuda. Y Él nos dice:

“No temerás el terror de la noche, ni la flecha que vuela de día, 
ni la peste que acecha en las sombras, ni la plaga que destruye a mediodía"

¡Dios viniendo en nuestra ayuda! para clarificar nuestro entendimiento, darnos sabiduría, confrontarnos con la realidad, ofrecernos consuelo... Él nos revelará el motivo primordial de nuestra existencia.

Un virus nos ha puesto en jaque, se ha desmoronado nuestro mundo; algunos empiezan a pensar en la fragilidad de la vida, otros todavía no se han dado cuenta que están en una "cuerda floja". En realidad, ya lo estábamos, no es una condición nueva, esto viene a recordárnoslo con más fuerza, con el ímpetu de un sunami, la tragedia zarandeándonos.

Reflexionemos. No tenemos autoridad ni de un solo cabello de nuestra cabeza; pero Él se hizo hombre para darnos vida.
Dios que lo entregó todo por ti, para darte salvación, para darte paz, Él tiene cuidado de ti.

1 PEDRO 5:7 “ECHANDO TODA VUESTRA ANSIEDAD SOBRE ÉL, PORQUE ÉL TIENE CUIDADO DE VOSOTROS”.

En un abrir y cerrar de ojos puede desmoronarse nuestro mundo interior, irrumpiendo en nuestra vana manera de vivir, superficial, egocéntrica... azotándonos con la tragedia, problemas familiares, enfermedad, pena, tristeza, falta de propósito en la vida.

La verdad que confieso, en mi ingenuidad; que esta situación haría volver el corazón de los hombres hacia Dios. Primero nos conmocionamos, después hicimos chistes banalizando, por último nos acostumbramos una vez más; como en otras muchas otras situaciones: el hambre, las guerras, martirio a los cristianos, refugiados, maltrato al ecosistema, despilfarro, abusos, adicciones, injusticias…¡Reaccionemos! Esto no volverá a ser igual, ¿o sí?

Creía que Dios vendría ya (pero nadie sabe el día ni la hora), me imaginaba que esta situación derribaría el muro de separación entre Dios y los hombres, me olvidaba que la Palabra dice que, con todo " endurecieron sus corazones". Por favor, que no sea ese tu caso.

Porque cuando tu enfoque esta en Cristo, todo cambia; las tinieblas se vuelven luz, el lloro se convierte en paz, la tristeza en esperanza.
Entonces ya no estaremos en una "cuerda floja", sino en la certeza de que la mano de Dios nos está sosteniendo. Él nunca te soltará.

Dámaris 16/03/2020


lunes, 5 de agosto de 2019

La niña de mejillas doradas

    


Caminos diferentes, distintas oportunidades, separadas por ciudades muy distantes. Algunos años después, la vida ha permitido que nos reencontremos. Mi princesa de la infancia, la niña de los ricitos rubios y mejillas doradas.
Supongo que tu vida, y lo supongo porque los humanos somos así; necesitados de identidad, de amor; habrá sido un vaivén de sentimientos y emociones, de tristezas y alegrías, de carencias y abundancias. También de muchas incógnitas por resolver. 
Recuerdo un mar de lágrimas derramadas en un grito de auxilio, por no tener que atravesar esa puerta del internado una vez más  “la Milagrosa”. ¿Qué pasaría por tu mente en esos momentos? Qué duro también para tu padre tener que dejarte una semana más. No creo que hubiese rencor en tu corazón, tal vez desconcierto que con el paso de los años se fue haciendo más pesado. Tal vez el sentimiento de abandono se haya acrecentado, nuestra naturaleza nos dice que algo anda mal si no entendemos el propósito de nuestra existencia. De no saber dónde encajamos en el puzzle de la vida. 
Supongo que ahora que tu padre ha fallecido, han vuelto a tu mente todas esas preguntas que quisieras hacer al viento, gritarlas muy fuerte -porque más que suponer, me atrevo humildemente a afirmar-, pues cada uno de nosotros con nuestros dramas, en nuestra soledad, tenemos que entender que ese vacío no puede ser llenado si no con Dios.
Nuestra falta de propósito, que sólo un Dios cercano, accesible, comprensivo puede llenar. No él que nos han dibujado como justiciero, ajeno a nuestras desgracias, inalcanzable... 

Quiero decirte que también a mí, alguien se atrevió a hablarme de ese ser Maravilloso, a enseñarme un camino que recorrer tomada de su mano. Un Dios que da color a mi vida, propósito y sentido. Sin merecerlo he tenido la dicha de poder vislumbrar un destino distinto, ya no un paso por este "valle de lágrimas", sino una vida plena; aunque no carente de problemas, pero sí con una ayuda para enfrentarlos.

No quiero turbarte, pero sí espero que todos mis seres queridos, incluida tú; que te recuerdo como un ángel, la amiga de mi infancia, mi inseparable prima; puedas alcanzar la alegría de saber que, aunque padre o madre te abandonaran, tu Dios nunca, nunca, lo hará. Eso es lo que dice la Biblia en el Salmo 27: 10

Mi propósito es DIOS con mayúsculas, quisiera que también fuese el tuyo.
Dámaris María (3 noviembre 2012)





sábado, 27 de julio de 2019

Más de lo que pedí

MÁS DE LO QUE PEDÍ




4 AGOSTO 1979  (Jardines Méndez Núñez)

Después de horas pataleando en mi cama, llorando desconsoladamente.
¡Por fin me rendí! y te pedí, por favor, quítame esta obsesión,
borra de mi mente esto que me atormente, no me deja vivir;
porque vivo soñando y sueño sin vivir.

Que pueda conocer a ese chico sensible,
que me trate como a vaso frágil y sea para siempre así.
Y Dios cumplió mi petición,
esa misma tarde en "Los jardines de Méndez Núñez",
el 4 de agosto de 1979, con 15 años, te encontré a ti.

Lo que no sabía es que ese chico, iba a ser ¡más de lo que pedí!






HOY DIOS ME PERMITE SEGUIR A TU LADO





ERES MI PERSONA FAVORITA












jueves, 28 de marzo de 2019

Cuando Escuchas el Susurro de Dios



Ayer escuchaba a una persona decir que seguir a Dios es difícil.
No, amiga; difícil es seguir las pasiones de este mundo; pero no, escuchar el dulce susurro de Dios. Seguir a Dios es escuchar su voz, es sentir que ligera es mi carga. 

Difícil es luchar con tus propias fuerzas para sólo arrancar un canto de desesperación de tu interior; es ver que éstas te van abandonando hasta abatirte.

No, no es difícil cuando Dios pone en tu boca las palabras justas y precisas que quieres expresar, pero por más que te aferrases por ti misma, lograrías articular: Se llama sabiduría.

No, amiga; no es difícil cuando aparece ante tus ojos ese texto que quieres compartir, salta como un pergamino alzándose ante ti, que tú jamás alcanzarías a desvelar: Se llama provisión.

Escucharle a él, es ser como aquel niño que sabe que la obediencia le proporcionará protección y libertad: Se llama confianza. 

No, no es difícil; es la sabiduría de Dios haciéndose tuya, destilando como rocío, llenando ese vaso de barro que todavía ha de ser moldeado; mostrándote que ligera es tu carga. 

Es sentir en tu rostro el viento apacible de Dios. 

¡Qué es preferible un día en tu presencia que mil fuera de ella!
                                                                                                        Dámaris María (18 junio 2018)





domingo, 16 de diciembre de 2018

La Transparencia de su mirada





Nunca olvidaré la trasparencia de su mirada,
aunque su imagen se diluye ya...
Si fuera una princesa, y no una niña abandonada,
si la inteligencia fuese mi sello, y mi esbeltez de mariposa.

Mis andares no tuviesen ese peso de complejo,
y mis ropas no fuesen harapientas.
Las palabras que no te dije, fuesen arrancadas por la cordura, 
y la delicadeza de un ángel mis pisadas.


Entonces ¿Qué hubiera sido diferente?
Qué de los besos que te robé en sueños en mi almohada,
bocanadas de humo inhaladas en mi mente,
suspiros inocentes flotando en el aire.

¿Qué hubiera ocurrido?
¿Para qué querer saberlo?
Todavía la sabiduría tiene algo que decir:
Cuando se disipan los sueños, pero la realidad los suple con creces;
Lo llenan todo, se convierten en armonía y complicidad.
El amor imaginado es tan efímero,
tan pequeño, frente a la inmensidad del ancho mar; 
que lo que anhelabas; no es sino, una brizna de la verdadera felicidad.

Qué bueno vislumbrar una luz en el horizonte;
qué me hace brillar, sin complejos, libre, amada, dichosa. 

Esposo mío, tú eres esa luz, haces que el camino transitado,
tomada de tu mano, sea un regalo inmerecido.

​No puedo evitar que venga a mi mente este verso de Bécquer : 
"Como dos gotas que se encuentran y armoniosas se abrazan".



sábado, 1 de diciembre de 2018

NADA ME SEPARARÁ





NADA ME SEPARARÁ DE TI



"Las palabras nunca alcanzan cuando lo que hay que decir desborda el alma"
Julio Cortázar 

COLORES DE OTOÑO



«Enséñanos a entender la brevedad de la vida, para que crezcamos en sabiduría.»  Salmos 90:12


Sin saber cómo, sin saber porqué, me encuentro en el otoño de la vida.
No se está tan mal en el otoño; en realidad, es una estación que me encanta, por algo mi llegada a este mundo fue en esa fecha; la de la caída de las hojas, el soplo del viento, los tenues rayos de sol, la respiración serena.

Los grises, verdes coral, azules turquesa, son mis colores,
Porque la vida también se puede vestir de color en otoño; aún mas, diría que también llega el esplendor en el otoño, se percibe de una manera intensa, los rayos del sol sin titubeos, inciden sin quemar la piel.

Ya no hay castillos de naipes, sino caminos trazados,
la firmeza de la roca, la fortaleza del mar, 
¡cálido aroma de miel!

Porque, quién lo sabe, así lo quiso Dios, un proceso por el cual aprendemos que lo mejor está por llegar; nos vamos acercando a nuestro verdadero hogar.

No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.           Romanos 12:2